{"id":1602,"date":"2019-10-24T07:53:15","date_gmt":"2019-10-24T07:53:15","guid":{"rendered":"https:\/\/tamara-landau.net\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/"},"modified":"2019-12-14T07:49:36","modified_gmt":"2019-12-14T07:49:36","slug":"el-nacimiento-imposible-introduccion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/","title":{"rendered":"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; background_color=\u00bb#fcfaf6&#8243;][et_pb_fullwidth_header title=\u00bbTamara Landau\u00bb subhead=\u00bbEl Nacimiento imposible o el ni\u00f1o enclavado &#8211; fobias y neurosis de angustia\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; title_font=\u00bb||||||||\u00bb title_text_color=\u00bb#00cccc\u00bb title_font_size=\u00bb25px\u00bb subhead_font=\u00bb||||||||\u00bb subhead_text_color=\u00bb#0068d8&#8243; subhead_font_size=\u00bb22px\u00bb background_color=\u00bb#fbfaf5&#8243; background_layout=\u00bblight\u00bb custom_padding=\u00bb25px||6px|||\u00bb border_color_all=\u00bb#ffffff\u00bb border_color_bottom=\u00bb#00cccc\u00bb border_style_bottom=\u00bbdotted\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_header][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; locked=\u00bboff\u00bb][et_pb_fullwidth_menu menu_id=\u00bb35&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; menu_font=\u00bb|600||on|||||\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_menu][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_row column_structure=\u00bb1_3,2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/tamara-landau.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/nacimiento_es1.jpg\u00bb _builder_version=\u00bb4.0.9&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_image][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_text _builder_version=\u00bb3.27.4&#8243;]<\/p>\n<h1>Introducci\u00f3n<\/h1>\n<p>En el origen de este libro, est\u00e1n las dificultades que encontr\u00e9 en mi pr\u00e1ctica anal\u00edtica, una experiencia cl\u00ednica con bul\u00edmicos, y un trabajo con una core\u00f3grafa.<\/p>\n<p>Yo llevaba varios a\u00f1os confront\u00e1ndome a dificultades terap\u00e9uticas marcadas por la interrupci\u00f3n o la prolongaci\u00f3n de la cura con pacientes que padecen neurosis graves, caracterizadas por una negaci\u00f3n del cuerpo muy pronunciada. Hab\u00eda que encontrar respuestas.<\/p>\n<p>Las cuales comenzaron a emerger cuando la cura de analizantes bul\u00edmicas me permiti\u00f3 comprender ciertas modalidades muy intensas de la transferencia y de la pulsi\u00f3n destructiva que desvelaban la permanencia de un lazo fusional y de angustias ligadas a vivencias corporales arcaicas en relaci\u00f3n con la supervivencia.<\/p>\n<p>Desde el momento en que emprend\u00ed mi investigaci\u00f3n, \u00e9sta sigui\u00f3 enriqueci\u00e9ndose de elementos cl\u00ednicos y de nuevas experiencias. El trabajo con una core\u00f3grafa que participaba en unas investigaciones sobre la ingravidez, y con mujeres escultoras, me ayud\u00f3 poco a poco a enfocar estas fantas\u00edas inconscientes que obran durante la vida fetal, llev\u00e1ndome a elaborar una problem\u00e1tica arcaica subyacente a todas las formas de patolog\u00edas consideradas por el psicoan\u00e1lisis freudiano: psicosis, neurosis y perversiones.<\/p>\n<p>En efecto, las dificultades de los pacientes neur\u00f3ticos para sentirse existir realmente sin pasar por un lazo fusional me llevaron a plantear la existencia de un fantasma y un concepto cuya elaboraci\u00f3n y examen propongo en este libro. Esa impresi\u00f3n de nunca haber sido vistos realmente por sus padres daba a entender que hab\u00edan quedado fijados en el espacio ps\u00edquico y corporal inconsciente de ellos. Atormentados por la fantas\u00eda de estar sepultados, de haberse librado de un asesinato, viv\u00edan como rescatados culpables, invisibles, fuera del tiempo y de la historia, presa de una fantas\u00eda de auto-engendramiento.<\/p>\n<p>Ahora bien, esta fantas\u00eda inconsciente, que supone una negaci\u00f3n de los or\u00edgenes y una inversi\u00f3n de la imagen y de la percepci\u00f3n del cuerpo propio, perceptible en los diversos lapsus, con frecuencia se materializa en la forma de un \u00e1rbol invertido, que algunas pacientes dibujaron espont\u00e1neamente durante la cura.<\/p>\n<p>El sujeto ocupa el lugar del tronco de un \u00e1rbol generacional que es, a la vez, su cuerpo, el de su madre y el de su abuela. Las ramas \u201cen plena luz\u201d de la abuela se convierten en las ra\u00edces del mismo sujeto, quien, hundido bajo tierra \u201cen las tinieblas\u201d, alimenta la savia y el sentimiento real de existir de su madre.<\/p>\n<p>La representaci\u00f3n inconsciente de un espacio ps\u00edquico y corporal fusional anclado en las fantas\u00edas y el tiempo de la experiencia vivida por la abuela materna y la madre, es, a mi parecer, la m\u00e1s arcaica de las fantas\u00edas relativas a la transmisi\u00f3n de la vida. Al aislarla, al darle el estatus de \u201cfantas\u00eda originaria\u201d, tuve la intuici\u00f3n siguiente: la percepci\u00f3n que tiene el ni\u00f1o de s\u00ed mismo y su sentimiento real de existir se forman en la percepci\u00f3n que tiene la madre de s\u00ed misma y su sentimiento real de existir, de tal suerte que, si ella no adquiri\u00f3 el sentimiento de existir realmente desprendida de su propia madre, est\u00e1n reunidas las condiciones para la fijaci\u00f3n en el ni\u00f1o de la fantas\u00eda originaria del \u00e1rbol invertido.<\/p>\n<p>De ah\u00ed dimana una hip\u00f3tesis que nunca se plante\u00f3 en la literatura anal\u00edtica, incluso en los autores m\u00e1s preocupados por la relaci\u00f3n madre\/hijo y por la incidencia de lo originario en la g\u00e9nesis de las enfermedades mentales: en todas las patolog\u00edas, de resultas de una fijaci\u00f3n en la fantas\u00eda del \u00e1rbol invertido, el sujeto siente inconscientemente su cuerpo como si \u201cperteneciera\u201d todav\u00eda a su madre y a su abuela.<\/p>\n<p>As\u00ed que la necesidad se impuso de transformar de manera sensible mi escucha, modificando a veces el \u00e1mbito (\u201cel setting\u201d) de la cura, de tal suerte que me pregunt\u00e9 si las dificultades constatadas en la conducci\u00f3n y en el t\u00e9rmino de los an\u00e1lisis no proven\u00edan, precisamente, de no haber tomado en cuenta esta problem\u00e1tica. Invito al lector a que me siga en la elaboraci\u00f3n de esta experiencia que enlaza estrechamente, lo presentimos, lo \u201creal\u201d de la experiencia anal\u00edtica con la obligaci\u00f3n que hereda cada psicoanalista de forjarse una teor\u00eda personal del an\u00e1lisis, al mismo tiempo que \u00e9l profundiza o descarta ciertos desconocimientos \u2013incluso censuras- de la teor\u00eda existente.<\/p>\n<p>1. ELEMENTOS CL\u00cdNICOS<br \/>\nLas fantas\u00edas expresadas por analizantes guionistas y actores van a esbozar la problem\u00e1tica inconsciente que vamos a elaborar a lo largo de este libro. Sabemos a partir de la f\u00f3rmula freudiana de la \u00bb Otra escena\u00bb, todo lo que la cura psicoanal\u00edtica gana extrayendo del mundo del teatro su elucidaci\u00f3n. Tanto como el autor, el analizante est\u00e1 obligado por la puesta en marcha de la \u201ccura por la palabra\u201d a componer el texto en el cual \u00e9l deber\u00eda ser a veces el actor, otras veces el director de escena y el instructor.<\/p>\n<p>Estos guionistas-pacientes formulan a menudo, en cierto momento de la cura, el deseo de escribir una pieza teatral en la cual tendr\u00edan un papel \u201ca medida\u201d. Manifiestan su intenci\u00f3n, pero cada vez sobreviene la angustia de la muerte a la idea de encarnar a su propio personaje, impidi\u00e9ndoles realizar este proyecto: pueden acabar la pieza con la sola condici\u00f3n de delegar la interpretaci\u00f3n de su papel a un actor de quien ellos ser\u00edan simplemente el instructor. Pero, mientras que el actor, frente a la mirada de los espectadores, hace realmente vivir al personaje sin correr el riesgo de morir, el analizante, escondido en el espacio del apuntador, se siente verdaderamente existir s\u00f3lo por su voz, y por la mirada del director de escena, quien, sentado en la orquesta, dirige el conjunto (la mirada del analista supuesto \u201cver\u201d de antemano sus intenciones inconscientes y saberlo todo respecto a su deseo). El analizante no puede comprometerse en la \u201crepresentaci\u00f3n\u201d, en la cual \u00e9l es el \u00fanico director de obra, sino delegando ese lugar a otro, ese doble radicalmente ajeno, encargado de representar en el teatro del \u201cyo\u201d, su propio papel.<\/p>\n<p>Esta met\u00e1fora traduce bien la problem\u00e1tica de supervivencia en la clandestinidad de esos analizantes confrontados a la imposibilidad de sentirse realmente vivos. Puestos entre la espada y la pared para crear ellos mismos su historia y para inscribir su experiencia dentro de una cronolog\u00eda, un tiempo y un espacio, a la vez imaginarios y reales, comparables a los del teatro, les flaquean las piernas y les sumerge la angustia de la muerte. Esta angustia revela la fantas\u00eda subyacente: sentirse existir, mostrarse vivos, y exponerse a la mirada ajena, conlleva un riesgo mortal. As\u00ed quedan condenados a una inexistencia, a una supervivencia en la clandestinidad donde no s\u00f3lo su deseo, sino sus cuerpos vivientes, se esconden en el espacio del apuntador. Esta fantas\u00eda de no existir verdaderamente, de ser invisible, \u201cincorp\u00f3reo\u201d, de ser pura voz, va acompa\u00f1ada del sentimiento de culpabilidad de estar vivos \u2013 incluso los pacientes que han sido ni\u00f1os deseados.<\/p>\n<p>La evidencia de tal escisi\u00f3n entre el texto le\u00eddo o hablado y las sensaciones experimentadas, pero tambi\u00e9n entre su origen, su historia, y su sentimiento de existir, ha aparecido en los pacientes que han sido abandonados o cuyos padres lo fueron. La frase \u201cyo no he tenido padres\u201d es para entender a la letra: que ellos tienen la convicci\u00f3n de haberse auto- engendrado en un pa\u00eds sin nombre, en un a\u00f1o cero. La negaci\u00f3n del origen y de la sucesi\u00f3n de las generaciones, ligada a la fantas\u00eda de auto engendramiento, est\u00e1 acompa\u00f1ada de la fantas\u00eda del cuerpo fusional y de una pulsi\u00f3n de destrucci\u00f3n: es necesario matar al otro primordial (1) para sobrevivir. Esta fantas\u00eda la expresan frecuentemente los pacientes bul\u00edmicos, con las palabras: \u201cyo como para matar a mi madre\u201d, y configura un lazo fusional madre-hijo en el que una separaci\u00f3n es inimaginable. Se puede caracterizar como una vida para dos, un cuerpo para dos.<\/p>\n<p>Estos analizantes, cuya problem\u00e1tica estoy describiendo, presentaban un rasgo com\u00fan: su vida estaba marcada por una especie de clandestinidad. Vivir a la sombra de alguien, diluirse en el deseo del otro, ocupar un puesto importante sin dejar rastro \u2013 escondido, por ejemplo, bajo un pseud\u00f3nimo \u2013 tales son algunas manifestaciones de esa vida para dos. Se observa en todos los pacientes la incapacidad para sentirse realmente existir estando solos, un lazo fusional les era necesario. Les hac\u00eda falta sentir permanentemente la mirada y la vivencia emocional y sensorial del otro para sentirse existir realmente; en otros t\u00e9rminos, ellos deb\u00edan incluirse dentro de las percepciones de ese otro. Esta percepci\u00f3n de s\u00ed mismos como reflejo del otro revela esta ilusi\u00f3n de ser invisibles y transparentes, y explica la sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza frente a su propia imagen en el espejo, o netamente la impresi\u00f3n (incluso en los hombres) de ver ah\u00ed la cara de su propia madre. Esta fantas\u00eda de la invisibilidad aclara tambi\u00e9n el malestar que se apodera de ellos frente a fotograf\u00edas o filmaciones que les representan, as\u00ed como sus lapsus recurrentes \u201ccuando llevaba a mi madre en mis brazos\u201d cuando en fotos o filmaciones, beb\u00e9s ellos, aparecen en los brazos de su propia madre. Esta incapacidad para verse y reconocerse implica de facto la imposibilidad de ser vistos: la mayor\u00eda, en efecto, se quejaban de ser zarandeados en la calle o de no ser saludados por sus conocidos. Esta transparencia es palpable en pacientes anor\u00e9xicos de cuya delgadez a menudo no se percatan los padres.<\/p>\n<p>A nivel simb\u00f3lico tambi\u00e9n, ocurren insistentemente lapsus tales como \u201cmi madre\u201d en lugar de \u201cmi abuela\u201d, \u201cmi padre\u201d por \u201cmi abuelo\u201d, o \u201cmor\u00ed con cuatro a\u00f1os\u201d, \u201cnac\u00ed con veinte a\u00f1os\u201d, o tambi\u00e9n \u201cvoy a nacer en\u2026\u201d de analizantes embarazadas que borran e invierten el tiempo de las generaciones y la percepci\u00f3n del propio cuerpo. La imposibilidad de representarse a s\u00ed mismas y el desposeimiento de las experiencias m\u00e1s \u00edntimas van acompa\u00f1ados de una percepci\u00f3n ultra sensible del otro en la cual parecen diluirse.<\/p>\n<p>Estos analizantes manifiestan una exigente obligaci\u00f3n de hacerse existir realmente a cada momento para evitar que un instante de olvido de s\u00ed mismos los haga desaparecer o morir a la primera ocasi\u00f3n, atragant\u00e1ndose por ejemplo, u olvid\u00e1ndose de deglutir. El acto de crearse de nuevo a cada instante constituye la \u00fanica garant\u00eda de una supervivencia posible, y esto a un nivel muy arcaico, como si estuvieran confrontados sin tregua a un nacimiento imposible.<\/p>\n<p>Aquello evidencia que la percepci\u00f3n de su cuerpo es la de la madre. Lo que la madre no ve, no siente y no nombra, no existe. Cualquier intento de individuaci\u00f3n es sentido como amenazante, susceptible de llevar al aniquilamiento o a la locura.<\/p>\n<p>Cuando yo juzgaba el fin del an\u00e1lisis cercano para cierto n\u00famero de pacientes, me encontr\u00e9 frente a la emergencia brutal de transferencias negativas que expresaban en el mejor de los casos la decepci\u00f3n, en el peor, deseos de destrucci\u00f3n y de muerte hacia m\u00ed. Una violencia contenida hasta aqu\u00ed irrump\u00eda, frecuentemente por medio de sue\u00f1os de deflagraciones. Provocaba en mis pacientes fuertes reca\u00eddas en s\u00edntomas de angustia, fobias de impulsi\u00f3n, o depresiones que me dejaban perpleja en la medida en que esta violencia me parec\u00eda ser de otra \u00edndole que el odio frecuente al final de los an\u00e1lisis, el cual es un preludio deseable de la liquidaci\u00f3n de la transferencia.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter amenazante de estas manifestaciones de violencia participaba evidentemente de una tentativa de destrucci\u00f3n, del analizante y de m\u00ed misma, en relaci\u00f3n con una problem\u00e1tica de separaci\u00f3n imposible. Este proceso me pareci\u00f3 diferente de la muerte, en el sentido en que esta separaci\u00f3n s\u00f3lo puede vivirse como una desaparici\u00f3n, un estallido del Sujeto que no deja ninguna huella, hasta plantear la cuesti\u00f3n misma de su existencia. En otros t\u00e9rminos, separarse implicaba destrucci\u00f3n y desaparici\u00f3n: cada uno y a su momento los pacientes y yo misma est\u00e1bamos aniquilados.<\/p>\n<p>En este sentido, la separaci\u00f3n al final del an\u00e1lisis no solo acarreaba la desaparici\u00f3n de los protagonistas, sino tambi\u00e9n la supresi\u00f3n de lo que hab\u00eda sido vivido durante la cura. \u00abEstoy como antes, nada ha ocurrido.\u00bb Maniobra de zapping, en cierto modo, que obliga a formular de otra manera la cuesti\u00f3n de la memoria, de la transferencia y de la construcci\u00f3n en el trabajo psicoanal\u00edtico.<\/p>\n<p>Unos pacientes arquitectos, que trabajaban sobre la memoria y la reconstrucci\u00f3n de ciudades completamente desaparecidas luego de una guerra o una cat\u00e1strofe natural me han indicado el camino. Su dif\u00edcil tarea es reedificar ciudades antiguas sin contar con la menor ruina como referencia ni, a fortiori, con ning\u00fan documento fotogr\u00e1fico. Funcionan ex novo, como si no existiese ninguna continuidad temporal entre las escasas huellas que son los vestigios y la reconstrucci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Este inventario de los trastornos acentuados de la relaci\u00f3n con el otro, en la vida ordinaria y en la relaci\u00f3n anal\u00edtica, teniendo en cuenta adem\u00e1s el fen\u00f3meno de inversi\u00f3n del tiempo de las generaciones y de la percepci\u00f3n del propio cuerpo, que afloraba en los lapsus de los pacientes, as\u00ed como de la inversi\u00f3n de la imagen percibida en el espejo, entre el Sujeto y su propia madre, me llev\u00f3 a desarrollar el esquema del \u00e1rbol invertido.[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; background_color=\u00bb#fcfaf6&#8243;][et_pb_fullwidth_header title=\u00bbTamara Landau\u00bb subhead=\u00bbEl Nacimiento imposible o el ni\u00f1o enclavado &#8211; fobias y neurosis de angustia\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; title_font=\u00bb||||||||\u00bb title_text_color=\u00bb#00cccc\u00bb title_font_size=\u00bb25px\u00bb subhead_font=\u00bb||||||||\u00bb subhead_text_color=\u00bb#0068d8&#8243; subhead_font_size=\u00bb22px\u00bb background_color=\u00bb#fbfaf5&#8243; background_layout=\u00bblight\u00bb custom_padding=\u00bb25px||6px|||\u00bb border_color_all=\u00bb#ffffff\u00bb border_color_bottom=\u00bb#00cccc\u00bb border_style_bottom=\u00bbdotted\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_header][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; locked=\u00bboff\u00bb][et_pb_fullwidth_menu menu_id=\u00bb35&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; menu_font=\u00bb|600||on|||||\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_menu][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_row column_structure=\u00bb1_3,2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/tamara-landau.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/nacimiento_es1.jpg\u00bb _builder_version=\u00bb4.0.9&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_image][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_text _builder_version=\u00bb3.27.4&#8243;] Introducci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":1591,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n | Tamara Landau<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n | Tamara Landau\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; background_color=\u00bb#fcfaf6&#8243;][et_pb_fullwidth_header title=\u00bbTamara Landau\u00bb subhead=\u00bbEl Nacimiento imposible o el ni\u00f1o enclavado &#8211; fobias y neurosis de angustia\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; title_font=\u00bb||||||||\u00bb title_text_color=\u00bb#00cccc\u00bb title_font_size=\u00bb25px\u00bb subhead_font=\u00bb||||||||\u00bb subhead_text_color=\u00bb#0068d8&#8243; subhead_font_size=\u00bb22px\u00bb background_color=\u00bb#fbfaf5&#8243; background_layout=\u00bblight\u00bb custom_padding=\u00bb25px||6px|||\u00bb border_color_all=\u00bb#ffffff\u00bb border_color_bottom=\u00bb#00cccc\u00bb border_style_bottom=\u00bbdotted\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_header][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; locked=\u00bboff\u00bb][et_pb_fullwidth_menu menu_id=\u00bb35&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; menu_font=\u00bb|600||on|||||\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_menu][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_row column_structure=\u00bb1_3,2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/tamara-landau.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/nacimiento_es1.jpg\u00bb _builder_version=\u00bb4.0.9&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_image][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_text _builder_version=\u00bb3.27.4&#8243;] Introducci\u00f3n [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Tamara Landau\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-12-14T07:49:36+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/\",\"url\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/\",\"name\":\"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n | Tamara Landau\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/#website\"},\"datePublished\":\"2019-10-24T07:53:15+00:00\",\"dateModified\":\"2019-12-14T07:49:36+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Accueil\",\"item\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/tamara-landau-psicoanalista-y-escultora\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El Nacimiento imposible o el ni\u00f1o enclavado &#8211; fobias y neurosis de angustia\",\"item\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/#website\",\"url\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/\",\"name\":\"Tamara Landau\",\"description\":\"psychanalyste et sculptrice\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/tamara-landau.net\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n | Tamara Landau","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n | Tamara Landau","og_description":"[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; background_color=\u00bb#fcfaf6&#8243;][et_pb_fullwidth_header title=\u00bbTamara Landau\u00bb subhead=\u00bbEl Nacimiento imposible o el ni\u00f1o enclavado &#8211; fobias y neurosis de angustia\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; title_font=\u00bb||||||||\u00bb title_text_color=\u00bb#00cccc\u00bb title_font_size=\u00bb25px\u00bb subhead_font=\u00bb||||||||\u00bb subhead_text_color=\u00bb#0068d8&#8243; subhead_font_size=\u00bb22px\u00bb background_color=\u00bb#fbfaf5&#8243; background_layout=\u00bblight\u00bb custom_padding=\u00bb25px||6px|||\u00bb border_color_all=\u00bb#ffffff\u00bb border_color_bottom=\u00bb#00cccc\u00bb border_style_bottom=\u00bbdotted\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_header][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; locked=\u00bboff\u00bb][et_pb_fullwidth_menu menu_id=\u00bb35&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243; menu_font=\u00bb|600||on|||||\u00bb saved_tabs=\u00bball\u00bb][\/et_pb_fullwidth_menu][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_row column_structure=\u00bb1_3,2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_column type=\u00bb1_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/tamara-landau.net\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/nacimiento_es1.jpg\u00bb _builder_version=\u00bb4.0.9&#8243; hover_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_image][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb2_3&#8243; _builder_version=\u00bb3.26.4&#8243;][et_pb_text _builder_version=\u00bb3.27.4&#8243;] Introducci\u00f3n [&hellip;]","og_url":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/","og_site_name":"Tamara Landau","article_modified_time":"2019-12-14T07:49:36+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/","url":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/","name":"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n | Tamara Landau","isPartOf":{"@id":"https:\/\/tamara-landau.net\/#website"},"datePublished":"2019-10-24T07:53:15+00:00","dateModified":"2019-12-14T07:49:36+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/el-nacimiento-imposible-introduccion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Accueil","item":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/tamara-landau-psicoanalista-y-escultora\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El Nacimiento imposible o el ni\u00f1o enclavado &#8211; fobias y neurosis de angustia","item":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/el-nacimiento-imposible-o-el-nino-enclavado-fobias-y-neurosis-de-angustia\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"El nacimiento imposible, Introducci\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/tamara-landau.net\/#website","url":"https:\/\/tamara-landau.net\/","name":"Tamara Landau","description":"psychanalyste et sculptrice","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/tamara-landau.net\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1602"}],"collection":[{"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1602"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2996,"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1602\/revisions\/2996"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tamara-landau.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}